Dificultades que podemos comprender
Acompaño a personas adultas en temas de confianza y vínculos estando lejos de la familia, trabajo lejos de casa, duelos, toma de decisiones y síntomas de ansiedad. También podemos trabajar en reconocer fortalezas y hacer cambios para mejorar tu vida cotidiana. No necesitas llegar con un diagnóstico ni tener todo explicado para comenzar.
Una terapia con estructura
La Terapia Cognitivo-Conductual permite observar cómo se relacionan lo que piensas, lo que sientes y lo que haces dentro de tu contexto. A partir de esa comprensión, definimos objetivos y probamos cambios concretos.
Las decisiones se conversan. Revisamos qué está ayudando y qué necesita ajustarse, con la intención de que desarrolles herramientas para gestionar las dificultades del día a día.
Neurofeedback, meditación y autoobservación
Trabajo con neurofeedback en conjunto con meditación y autoobservación, cuando resulta pertinente para la persona y sus objetivos. La señal no lee emociones ni entrega por sí sola un diagnóstico; lo que observamos se conversa con contexto clínico.
Telar, privacidad y confidencialidad
Desarrollé Telar para organizar la información del proceso, los objetivos y el seguimiento. También utilizo herramientas de IA privadas y cifradas como apoyo a mi trabajo.
La confidencialidad es central: los registros clínicos se guardan en una base local cifrada en mi equipo. Si considero una herramienta externa de IA, explico antes qué información trataría y acordamos su uso. Las decisiones clínicas se conversan contigo.

Etapas del proceso
- Comprender problemas y fortalezas. Reconstruimos qué ocurre, qué mantiene las dificultades y con qué recursos cuentas.
- Definir objetivos. Acordamos qué necesitas abordar y cómo reconocer avances relevantes para ti.
- Desarrollar y probar herramientas. Practicamos habilidades y cambios posibles dentro de tu vida cotidiana.
- Evaluar cambios. Revisamos resultados y ajustamos el proceso según tu situación.
No necesitas llegar con un diagnóstico
Puedes consultar por ansiedad, preocupación persistente, dificultades en tus relaciones, una separación, soledad, cambios de hábitos o un período de adaptación. A veces el motivo está claro; otras veces comenzamos por una sensación de desorden o malestar.
En la evaluación conversamos sobre lo que necesitas y si esta modalidad se ajusta a tu situación. Si hace falta otro tipo de atención, podemos conversar sobre una derivación.
La primera sesión
Nos conocemos, revisamos tu motivo de consulta y exploramos tu contexto. Puedes hacer preguntas sobre el enfoque, la confidencialidad y la forma de atención. A partir de ahí conversamos sobre los pasos siguientes.
La primera sesión tiene el mismo valor que las siguientes: $45.000 CLP por aproximadamente 80 minutos. No necesitas preparar un relato perfecto.
Un proceso que se conversa
Definimos objetivos, practicamos herramientas y revisamos lo que va ocurriendo. Puede haber ejercicios entre sesiones, acordados contigo y ajustados a tu vida cotidiana.
La frecuencia, duración y cierre del proceso se acuerdan según evaluación y evolución. No hay una cantidad de sesiones ni resultados garantizados.
Tu espacio para la sesión
Necesitas conexión estable, cámara y micrófono, además de un lugar privado donde puedas conversar sin interrupciones. Reserva tiempo suficiente y evita conectarte mientras conduces u operas equipos.
Al inicio del proceso revisamos consentimiento, límites de la confidencialidad y qué hacer si la modalidad online no resulta adecuada. La agenda y el correo no son canales de urgencia.